Cuando la calidad del agua determina el Anzuelo
Por: Juan Antonio Pérez Figueroa
Aunque el color de los señuelos que ocupemos en una jornada de pesca será una de las ultimas cosas a considerar, debemos tomar en cuenta el poder determinar y analizar los colores que a veces serán más efectivos considerando la calidad del agua, la profundidad, la intensidad de luz, la temperatura del agua así como el forraje del cual se alimentan los peces. En esta ocasión daremos unos tips que esperamos sean de utilidad para mejorar nuestra percepción en la elección de los colores a utilizar.
Es muy importante destacar que por el hecho de que algunos señuelos sean ruidosos para atraer la atención del pez, no siempre serán los más productivos. Este aspecto varía de acuerdo a diversas situaciones que a continuación se detallan:
LA CALIDAD DEL AGUA
Cuando nos encontremos pescando en un embalse donde la calidad del agua sea turbia, debemos seleccionar señuelos que produzcan vibración.
Muchos de los curricanes que hoy en día se fabrican poseen en su interior balines que a su vez forman una especie de caja de resonancia, cuyas vibraciones podrán ser percibidas por el pez mediante su línea lateral, para atacar posteriormente el señuelo con mayor facilidad.
En esta condición de aguas turbias, es bueno que nos posicionemos donde los rayos del sol peguen con mayor intensidad en las primeras horas de la mañana, ya que el pez tendrá una mayor visibilidad y por el mismo grado de turbidez la luz no será un factor de molestia. Debemos tomar en consideración que esto no siempre se da, ya que los peces buscaran ante tales condiciones la temperatura adecuada y el mejor contenido de oxigeno disuelto en agua.
Los colores que nos darán mejores resultados ante tal situación serán los brillantes, holográficos, firetiger, naranja, blanco, negro y rojo. En estos casos no importara del todo el parecido del señuelo con el forraje del lugar, ya que recordemos que los peces se mimetizan siempre con el cambio en la calidad del agua, por lo que dicho forraje (peces pequeños) será más difícil de percibir por sus depredadores, recordemos también que engañar a un pez en aguas demasiado turbias será un poco difícil, pero en aguas más claras y menos rebotadas tendremos buena oportunidad de engañar mejor a los peces.
Las aguas claras el primer factor a considerar es el forraje del cual se alimentan los peces, por lo que emplearemos colores naturales como el plata, el marrón, verde, aperlado y negro así como sus combinaciones. Como ya lo hemos señalado, cuando pesquemos a mayor profundidad con poca luz los colores amarillos, chartreuse, firetiger, naranja, rojo y blanco así como los señuelos ruidosos obtendrán mejores resultados. A mayor claridad del agua es utilizar líneas delgadas, traslucidas o de flurocarbono.
LA PROFUNDIDAD
Sin duda ocupa un buen factor a considerar ya que existen colores que son más visibles e incluso unos se pierden y otros llegan a perder su gama, adquiriendo diferentes tonalidades. Tomando en cuenta el color del fondo y la vegetación que del mismo nace, los colores que ocuparemos variaran de acuerdo a lo señalado con anterioridad. Un buen recurso es el color chartreuse, firetiger, amarillo, blanco, negro y sus combinaciones o bien, señuelos que resalten o en tonos naturales.
Es muy importante tomar en cuenta el color del fondo del embalse, si encontramos que este resulta lodoso o fangoso, será útil escoger colores que resalten, de igual manera si encontramos un fondo rocoso u oscuro la tendencia en la elección será escoger colores llamativos y claros, y por el contrario si el fondo es demasiado claro o arenoso los colores que resalten y los obscuros darán mejores resultados.
Habrá ocasiones donde debido al mimetismo propio de los peces forrajeros con el color del agua o del fondo del cuerpo de agua, deberemos adecuar nuestros señuelos al color del forraje debido a que los peces depredadores están acostumbrados a cazar a sus presas bajo ciertas circunstancias. Esto variara de acuerdo a la termoclina, la calidad del agua así como la intensidad de la luz.
LA TEMPERATURA DEL AGUA
Representa otro factor muy importante en la pesca ya que en un mismo embalse encontraremos temperaturas distintas, esto debido a corrientes, el viento, el calentamiento solar del agua, las lluvias, los manantiales subterráneos y ríos que desemboquen en el lugar así como la termoclina, así mismo encontraremos en presas y lagos de gran tamaño que pueden existir lugares donde el agua es más clara o mas turbia, por lo que dichos factores deberán de ser tomados en cuenta al momento de, en primer lugar, seleccionar el señuelo apropiado en cuanto a su acción y finalmente su color. Recordemos que hay especies que aletargan su comportamiento y su apetito en medida que aumente o disminuya la temperatura. Sin ser una regla general, cuando la temperatura del agua es tal que logra disminuir el metabolismo de los peces necesitaremos colores que sean sumamente llamativos y atractivos para atraer la atención de los mismos.
TENEMOS QUE OBSERVAR BIEN
1. Dependiendo la especie a capturar debemos ser muy observadores de la época del año, ya que dependerá mucho el comportamiento del pez tanto en época de celo, pre desove, desove y post desove, ya que los hábitos alimenticios cambian durante estos periodos.
2. Al llegar al punto de pesca debemos considerar la calidad del agua, la luminosidad, la temperatura, el forraje del cual se alimenta el pez que se desee capturar así como las profundidades, fondos y vegetación acuática del lugar.
3. Siempre contar con señuelos de todo tipo de acción: superficie, media agua, aguas profundas y fondo, llevando combinaciones de carios colores y no aferrarse a un color favorito.
4. En caso que después de haber probado los colores que se consideraban más apropiados no se tenga éxito, pruebe otros, es posible que obtenga un mejor resultado.
5. Siempre infórmese previamente de las especies que habitan en el embalse.
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